🗓 Publicado el 10 de diciembre de 2022
Acerca de la importancia de reflexionar sobre una idea que nos han compartido antes de descartarla por no estar de acuerdo con ella
Esta es una traducción de la publicación "Give it five minutes" de Jason Fried
Hace algunos años yo solía ser muy impulsivo. Siempre que alguien decía algo, yo pensaba en alguna manera de no estar de acuerdo. Generaba un fuerte rechazo cuando algo no encajaba en mi visión del mundo.
Es como si yo tuviera que ser el primero con una opinión, como si ser el primero significara algo. Pero lo que realmente significaba era que yo no estaba pensando lo suficiente en el problema. Mientras más rápido reaccionas, menos piensas. No siempre, pero frecuentemente.
Es fácil hablar de reacciones instintivas como si fueran cosas que sólo las tienen otras personas. Tú también las tienes. Si tu vecino no es inmune a ello, tampoco lo eres tú.
Esto llegó a mi cabeza en el 2007. Estaba dando una plática en la conferencia Business Innovation Factory en Providence, Rhode Island. También lo estaba Richard Saul Wurman. Después de mi plática Richard se acercó para presentarse y felicitarme por mi plática. Eso fue muy generoso de su parte. Ciertamente no tenìa que hacerlo.
¿Y qué hice yo? Yo generé un rechazo hacia la plática que él dio. CUando él estaba explicando sus puntos en el escenario, yo estaba tomando un inventario de las cosas con las que yo no estaba de acuerdo. Y cuando se me presentó la oportunidad de hablar con él, rápidamente rechacé algunas de sus ideas. Seguramente me ví como un idiota.
Su respuesta cambió mi vida. Fue una cosa simple. Él dijo "Hombre, dale cinco minutos." Le pregunté qué quería decir con eso. Él respindió: está bien no estar de acuerdo, está bien rechazar una idea, está bien tener opiniones y creencias fuertes, pero dale a mis ideas algo de tiempo para establecerse antes de estar seguro que quieres argumentar en su contra. "Cinco minutos" representaban "pensar", no reaccionar. Él tenía toda la razón. Yo llegué a la discusión tratando de probar algo, no de aprender algo.
Este fue un momento grande para mí.
Richard había pasado toda su carrera pensando en estos problemas. Les había dedicado 30 años. Y yo sólo les di unos cuantos minutos. Ahora, ciertamente él podría estar mal y yo podría estar bien, pero es mejor pensar profundamente sobre algo primero, antes de estar tan convencido de que uno tiene la razón.
También hay una diferencia entre hacer preguntas y rechazar ideas. Rechazar ideas significa que tú "ya sabes". Hacer preguntas significa que "quieres saber". Hay que hacer más preguntas.
Aprender a pensar primero en vez de reaccionar rápido es una tarea de toda la vida. Es difícil. Yo todavía soy impulsivo a veces, cuando no debería. Pero realmente estoy disfrutando todos los beneficios de mejorar en esto.
Si no estás seguro de porqué esto es importante, piensa en esta frase de Jonathan Ive acerca de las reverencias que Steve Jobs le hacia a las ideas:
"Y así como Steve amaba las ideas, y amaba crear cosas, él trataba el proceso de la creatividad con una rara y maravillosa reverencia. Mira, yo pienso que él mejor que nadie entendió que al final las ideas pueden ser muy poderosas, pero ellas comienzan como pensamientos frágiles, apenas formados, tan fácilmente perdidos, tan fácilmente vulnerados, tan fácilmente aplastados."
